domingo, 18 de septiembre de 2016

Loa al rio Algar (cast-val) Miguel del Rey




El trazado del río Algar en el "Mapa de Callosa y tierras limítrofes", 1772, Archivo del Conde de Orgaz

El Algar es el río más largo de la Marina, de aguas muy apreciadas desde la antigüedad tanto para riegos y como para aguadas de barcos. En el siglo XVIII el botánico Antonio J. Cavanilles en su “Observaciones....“ considera que “...sus aguas tienen la propiedad de conservarse puras en los viajes de mar, y por esto se prefieren a las restantes de la costa”. Hoy su entorno forma parte del “Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana” con el nº 23.




 Riu Algar en primavera de 2010. Galeria dels Picó. Foto M del Rey
El río ha sido el crisol de las culturas que se han asentado en este valle, a las faldas de Bernia y entorno a la bahía de Altea. Está formado por un río madre, el Algar, que proviene de las Fuentes del mismo nombre en Callosa d’En Sarrià, en la parte oeste de la sierra de Bernia, fuentes que aportan el caudal más importante, a las que se unen las aguas del río Guadalest, afluente principal que nace en la sierra del Ferrer. y bordea Aitana norte.  Tiene una cuenca de 93,1 km2 con 12,2 km de recorrido. Desciende de norte a sur por las laderas occidentales de la sierra Bernia. Por el margen derecho recibe al río Bolulla, para posteriormente ser interrumpido por algunas presas y estaciones de bombeo que aprovechan sus aguas para consumo humano y agrícola. Cuando el Algar llega a la partida de Mandem entre Altea y Callosa, duplica su caudal al recibir por la margen derecha las aguas del Guadalest. El cauce del Algar tiene una conformación típica de rambla mediterránea, un cauce de fondo plano con algunas irregularidades en su tramo final, donde ensancha su lecho hasta la desembocadura. El río es el alma del paisaje alteano, quien lo riega y quien lo estructura, existiendo a lo largo de su recorrido todo un complejo sistema de intervenciones y artefactos culturales que se han ido construyendo a lo largo de miles de años: azudes, sistemas de riego, molinos, galerías, puentes, viaductos, que han generado una red de acequias que han estructurado la parcelación agraria y el paisaje rural en todos los sentidos.




El Algar en la desembocadura un día lluvioso. Foto M del Rey

(val)
L'Algar és el riu més llarg de la Marina, d'aigües molt apreciades des de l'antiguitat tant per a regs i com per aiguades de vaixells. Al segle XVIII el botànic Antonio J. Cavanilles en el seu "Observaciones ...." considera que "... sus aguas tienen la propiedad de conservarse puras en los viajes de mar, y por esto se prefieren a las restantes de la costa". Hui el seu entorn forma part del "Catàleg de Zones Humides de la Comunitat Valenciana" amb el nº 23.




 El río Algar en 2019


El riu ha estat el gresol de les cultures que s'han assentat en aquesta vall, a les faldes de Bèrnia i al voltant de la badia d'Altea. Està format per un riu mare, l'Algar, que prové de les Fonts del mateix nom a Callosa d'en Sarrià, a la part oest de la serra de Bèrnia, fonts que aporten el cabal més important, a les quals s'uneixen les aigües del riu Guadalest, afluent principal que neix a la serra del Ferrer. i voreja Aitana nord. Té una conca de 93,1 km2 amb 12,2 km de recorregut. Descendeix de nord a sud pels vessants occidentals de la serra Bèrnia. Pel marge dret rep al riu Bolulla, per posteriorment ser interromput per algunes preses i estacions de bombament que aprofiten les seues aigües per a consum humà i agrícola. Quan l'Algar arriba a la partida d'Mandem entre Altea i Callosa, duplica el seu cabal al rebre per la marge dreta les aigües del Guadalest. La llera de l'Algar té una conformació típica de rambla mediterrània, una via de fons pla amb algunes irregularitats en el seu tram final, on eixampla el seu llit fins a la desembocadura. El riu és l'ànima del paisatge alteà, qui ho rega i qui ho estructura, existint al llarg del seu recorregut tot un complex sistema d'intervencions i artefactes culturals que s'han anat construint al llarg de milers d'anys: assuts, sistemes de reg, molins, galeries, ponts, viaductes, que han generat una xarxa de sèquies que han estructurat la parcel·lació agrària i el paisatge rural en tots els sentits.


 El río Algar en 2019

martes, 6 de septiembre de 2016

Las casas de dos crujías con el eje lateralizado en planta (Cast / Val), por Miguel del Rey




Casa Reineta en la Punta de Silvestre (Valencia). Casa doble en una mano, de dos crujías con eje asimétrico sobre un parcela ∙ lari estrecho, originado posiblemente por la sustitución de una antigua barraca doble.

(Cast) Estas casas representan una alternativa tipológica importante en la arquitectura rural valenciana, en particular en los núcleos agrupados. Encontramos estas casas en las comarcas centrales, con mucha incidencia en la Huerta de Valencia y en la Ribera. En el resto del territorio no tienen tanta importancia numérica, aunque están bien representadas.


Mantienen una relación sintáctica entre espacios similar a la que se observa en los esquemas con eje centrado en planta. La denominación de ambos casas 'en una mano' y 'a dos manos', de alguna manera las relaciona e implica un conocimiento social de las dos soluciones. Los parcelarios sobre los que se sitúan oscilan entre los 5,80 y 7,25 m, es decir, 26 y 32 palmos (1) Se trata de la misma arquitectura adecuada a las limitaciones parcelarias que mantiene una forma global de entender la vivienda y de construirla. Ha sido la casa que se ha utilizado como sustitución de la barraca, ya que en parte coincide con los parcelarios que liberaban las barracas (2).

Las casas en los núcleos agrupados suelen mantener la segunda crujía sin subdivisiones internas, mientras que, en ocasiones, la casa dispersa implica una mayor subdivisión del espacio interno. El eje queda como un corredor transversal limitado totalmente por tabiques en ambas crujías, y la cocina sale de la segunda crujía y se sitúa en un anexo posterior al volumen original de la casa.
 Notas:
1. Las medidas lineales valencianas básicas incluyen el pie de 16 dedos y 30,2 cm y el palmo de 12 dedos y 22,6 cm. A partir de ahí, la vara tiene 4 partes, la braza es de 9 palmos y la cuerda tiene 20 brazos.
2. Víctor Gosálvez, Estudio constructiva de la choza de la Vega valenciana, ms, Biblioteca del Colegio Oficial de Arquitectos de Valencia (Valencia: 1915).

 Publicado en el libro "Arquitectura Rural Valenciana",2ª ed.  Valencia 2010 M del Rey Pag 322 y 323



 Casas a una má en Almássera, planols i foto MdR
(Val) Aquestes cases representen una alternativa tipològica important en l'arquitectura rural valenciana, en particular en els nuclis agrupats. Trobem aquestes cases a les comarques centrals, amb molta incidència en l'Horta de València ia la Ribera. A la resta del territori no tenen tanta importància numèrica, encara que estan ben representades.

Mantenen una relació sintàctica entre espais similar a la que s'observa en els esquemes amb eix centrat en planta. La denominació de tots dos cases 'en una mà' i 'a dues mans', d'alguna manera les relaciona i implica un coneixement social de les dues solucions. Els parcel·laris sobre els quals se situen oscil·len entre els 5,80 i 7,25 m, és a dir, 26 i 32 pams (1) Es tracta de la mateixa arquitectura adequada a les limitacions parcel·làries, que manté una forma global d'entendre l'habitatge i de construir-lo. Ha estat la casa que s'ha utilitzat com a substitució de la barraca, ja que en part coincideix amb els parcel·laris que alliberaven les barraques (2).

Les cases en els nuclis agrupats solen mantenir la segona crugia sense subdivisions internes, mentre que, de vegades, la casa dispersa implica una major subdivisió de l'espai intern. L'eix queda com un corredor transversal limitat totalment per envans en ambdues crugies, i la cuina surt de la segona crugia i se situa en un annex posterior al volum original de la casa.
 notes

1. Les mesures lineals valencianes bàsiques inclouen el peu de 16 dits i 30,2 cm i el pam de 12 dits i 22,6 cm. A partir d'aquí, la vara té 4 parts, la braça és de 9 pams i la corda té 20 braços.
2. Víctor Gosálvez, Estudi constructiva de la barraca de la Vega valenciana, ms, Biblioteca del Col·legi Oficial d'Arquitectes de València (València: 1915).













 


jueves, 1 de septiembre de 2016

El camino Real entre Altea y Calp en 1853, por Miguel del Rey


  Fragmento del camino Real en la actualidad, foto M del Rey

Jaume Pastor y Andres Ortolá, dos grandes estudiosos de nuestro país, de la Marina, nos mostraron en su momento, en diversos artículos, el informe de dos oficiales de zapadores sobre el itinerario entre Altea y Calp a mediados del siglo XIX, donde además de describir con minuciosidad el itinerario, toman sabrosas notas sobre el mismo y los dos grandes hitos del trayecto. El barranco de Mascarat, o sea el paso por Toix y la subida hacia la Galera, para evitar la playa de la Solcida, accidentes que están perfectamente indicados.

La importancia de documento "Ytinerario de Catarroja a Alicante por Alcoy y de Alicante al mismo punto de partida por el litoral" Ejecutada por los capitanes del Cuerpo de E. M. del Ejercito D. Nicolas Lloret y Reimer y D. Manuel Cortés y Morales de la S.D. del S. G. E.”, es capital, ya que nos describe el camino Real, el antiguo camino medieval y el trazado de lo que fue la Vía Dianium, la vía romana que unía por el sur la Vía Augusta con Denia. Nos indica el paisaje y los elementos referenciales, nos habla de las casas, los secaderos de pasas, los puentes, las vaguadas, los recodos, los cruces, las ventas…


Lamarinadeahir también publicó en articulo sobre el tema, pero hoy vuelvo a una de las fuentes, a Andres Ortolá, para desde allí retomar este camino por varias razones.

-                La primera, para señalar los dos puntos más conflictivos, los pasos señalados anteriormente.

 -               La segunda, para lamentar que en Altea no se hicieran catas arqueológicas sobre el camino cuando este se “urbanizó” por decir algo, para hacer la “vía verde” escrita en minúscula, pues ni es verde, ni se han realizado los trabajos, ni el diseño, adecuados a tan importante vía. Otra oportunidad perdida.

-                La tercera, porqué el otro día tuve la satisfacción de pasar la tarde en Calp con Andrés Ortolá y con José Vicente Sánchez, y visitamos un tramo de este interesante camino en estado natural. Me emocioné. Pisar las piedra milenarias de su solado, pasar donde pasaron comerciantes, colonos y legiones romanas, andar por donde caminaron los colonizadores del norte que fueron llegando para crear y habitar el país que ahora tenemos, el antiguo reino de Valencia; fue para mi un momento particular. Conocer los dos niveles de solados, no sé si romano y medieval -no soy arqueólogo-, pero por ahí irá. Fue una de las satisfacciones del verano.

                         

   Fragmento del solado del camino Real en la actualidad, foto M del Rey

Sin más paso a describir las notas de los dos puntos conflictivos del trayecto:

A.-  El Collado de Calp.-
“El camino de herradura entre Altea y Calpe que se dirige desde el  SO al NE es muy inconveniente, desigual y pedregoso, hallándose el mal paso conocido en el país, por el Collado de Calpe, en una de las ramificaciones de la sierra de Bernia que forma el cabo de Toix al NE de Altea.