lunes, 11 de diciembre de 2017

Espacio, tiempo y arquitectura. La Fábrica Giner en Morella.

Espacio, tiempo y arquitectura. La Fábrica Giner en Morella.
Un proyecto de Miguel del Rey, Iñigo Magro y Rafael Culla.  




Mantener el carácter de un lugar es una de las cuestiones principales en la intervención arquitectónica. Es algo está por encima de cualquier otra consideración, que si bien se ha de resolver adecuadamente: uso, estabilidad estructural, programa, condiciones de habitabilidad, etc, son estas condiciones necesarias, pero no suficientes para considerar el valor que debe tener una restauración arquitectónica.

Con el tiempo, he ido valorando más esta cuestión, lo que precisamente ha sido el motivo de nuestro último proyecto, la restauración de la Harinera de Levante aquí en Valencia, terminada su fase estructural. Esperando haber terminado adecuadamente la condición de edificio industrial, diáfano, contenedor de espacios capaces de ser usados de manera distinta, dispuesta esta de manera adecuada para valorar estos espacios, y ahora dispuesta a empezar el proyecto de adecuación al uso previsto por el Ayuntamiento. 



Quiero presentar un proyecto de hace tiempo, un proyecto que buscando otras cosas me salió a primer plano y tras considerarlo, observarlo, recorrerlo mentalmente, me pareció de cierto interés en alguna de sus partes.  Era uno de los primeros proyectos de restauración en los que intervenía allá por el año 1996. Me interesa la intervención en su contexto y ser capaz de mantener cierto carácter en el espacio y en paisaje, adecuando el edificio en cuestión a albergue, como otros a hotel, a oficinas, escuelas, etc...

Nos interesaron particularmente: la historia del lugar, la forma de las arquitecturas y el paisaje.

Respecto a la historia del lugar, nos encontramos con lo que se llama una fábrica de rio, cuestión y carácter que se intenta conservar. Una fábrica textil de 1870 nacida de un antiguo molino junto  un salto de agua que ofrecía energía para un molino o un batán de transformación de material textil. Primero esa energía es la hidráulica transformada por rodamiento de paletas en fuerza motriz que con el tiempo se genera energía eléctrica, que se complementa con otros tipos de energía, con carbón, generando vapor que mueve turbinas. De esta manera se  electricidad, como energía.

Una fuerza motriz esencial es la voluntad y visión transformadora de un personaje: Juan Giner, que consolida un proceso de producción textil, en todos sus pasos, desde la materia prima, la lana, su tratamiento, hilado, tintado, creación de lienzos de tela y producción insdustrializada de productos elaborados y su comercialización.

Cómo se consolida la producción? En que estructura social se desarrolla? Es muy importante, pues la arquitectura de la fábrica en su conjunto está muy condicionada por una sociedad en origen agrario, de trabajo semanal en la fábrica y permanencia temporal en ella, unido a trabajo en fuera de la fábrica.
La visión tradicional y cristiana, en una sociedad conservadora, de base carlista, implica una cierta idea de traspasar a la fábrica parte del papel protector del Estado. Con ello la Fabrica Giner se convierte en un pequeño universo de cierta complejidad, en el cual junto a los edificios de generación de energía, de almacenaje y transformación, tenemos naves industriales, diseñadas en altura, como las que encontramos en la Inglaterra industrializada, cuyo modelo se exporta e Cataluña y a Alcoy, y junto a ellas encontramos los edificios residenciales: la casa de Juan Giner, el propietario, y un bloques de obreros o de obreras solteras, de familias y especialistas, un economato, una escuela, una iglesia. Es una sociedad compleja que debe poder ser entendida nomo un todo en el territorio.

La primera intervención que hicimos fue la limpieza y urbanización del conjunto, derribando algunos cuerpos completamente arruinados, manteniendo algunas huellas y conservando la ruina como una estructura donde también puede vivir la memoria. Esto fue muy complicado, pues había que mantener unas trazas, pero había que leerlo desde una nueva realidad, con unos niveles de confort muy distintos, y con usos muy diferenciados.



Los solados fueron una cuestión muy importante, pues estaban ausentes en su mayor parte, y los usos previstos obligaban a solar y crear unos itinerarios capaces de un valor funcional, pero a la vez plástico, que no se entendieran como excesivamente vinculados a un momento histórico.



El color de la tierra, los fragmentos de solados de tierra cocida, el carácter manual, nos llevó a pensar en el adoquinado, la tradición de las llampurdas, la posibilidad de encontrar un material próximo y con cierto valor singular, nos permitió trabajar con  rodeno. Combinando con losas de hormigón coloreadas con una almagra que entraba bien con el rodeno de las montañas castellonenses. Todo el mobiliario urbano fue manual, diseñado por nosotros y elaborado por herreros de Morella. Picapedreros del lugar, piedra del lugar... Queríamos que el espíritu artesanal que llevó a crear la Fabrica Giner, se mantuviera.




Así nos aproximamos al lugar y poco a poco lo fuimos reconstruyendo y modelando, hasta que alguien nos dijo que le gustaba mucho y le parecía muy bien, pues lo único que habíamos hecho era limpiar a decentar…Nos pareció un estupendo piropo, cuando el espacio público estaba completamente remozado, con instalaciones contemporáneas de saneamiento, electricidad, teléfono, solados nuevos, etc... era una nueva interpretación que apoyaba el espíritu del lugar, y esto alguien lo entendía como que lo que habíamos hecho era limpiar. Justo lo que deseábamos, sin adquiriera importancia la "intervención". El reconstruir y transformar, consolidar y reinterpretar, pero pasar desapercibido en la lectura del espectador, es quizás el mejor piropo en la intervención en el patrimonio.



Los edificios sobre los que más tarde se centró la intervención, en este caso más fuerte, fueron los que albergaban la casa del propietario, la Casa Giner, junto a la escuela y el economato (ambos estaban en ruina) y el cuerpo de albergue de familias y obreros especializados.  Diseñamos un hotel y un albergue para estudiantes.



El albergue: El carácter del cuerpo de viviendas de familias nos obligaba am mantener su estructura espacial, y en parte funcional, con una estructura originaria de corredor exterior de acceso a las distintas unidades de habitación. Conservando este sistema y adecuándolo interiormente al uso de albergue juvenil con un control interno de los accesos y manteniendo el carácter de dormitorios en grupos. El vaciado de la estructura original, completamente arruinada, y la reconstrucción de su volumen obligaba a mantener una cierta espacalidad del contenedor. Cuestión esta que se potenciaba al separar los cubículos amplios de los grupos por cerramientos a media altura.




El Hotel: Muy distinto fue el tratamiento del hotel. El confort, privacidad, marcaron decididamente el proyecto, tanto en el tratamiento de la planta, de las habitaciones, como del diseño de muebles y estancias....


miércoles, 15 de noviembre de 2017

La Carretera Nacional N-332 i el pont sobre el riu Algar en Altea- Per Miguel del Rey (Val-Cast)

LA CARRETERA NACIONAL N-332 I EL PONT SOBRE EL RIU ALGAR.  1860-1880             
Publicat al llibre "Passejant per les altees".  M. del Rey, València 2016

(Val)
La carretera de la Costa Mediterrània, la Nacional 332, va ser una obra de gran transcendència social, política i econòmica, va marcar la geografia humana d’aquestes terres de la Marina, i en especial, pel que a nosaltres respecta, va marcar la societat i al poble d’Altea. La seua existència i el seu traçat van permetre el comerç per terra que fins aleshores era molt complicat pel fet d’existir dos grans barreres naturals, el Mascarat i el riu Algar, la qual cosa obliga a què les vies de comerç foren eminentment marítimes fins a la segona dècada del segle XIX (1). Cal assenyalar la data de 1860, quan es va construir el tram Alacant – Altea, deixant obsolet l’antic Camí d’Alacant i obrint una bretxa important en el raval de Sant Pere o de Pescadors que va generar el carrer de la Mar, la primera estructura lineal d’eixample configurada com un llarg carrer entre el convent i els limítrofs i corrals de l’antic escorxador, potenciant-se i allargant-se més tard amb la construcció de l’Estació del ferrocarril i el conjunt de cases i instal·lacions hoteleres que en la segona dècada del segle XX configurant el que hui coneixem com a nucli tradicional.


L’entrada de la carretera per Alacant amb l’Estació a la dreta, sobre 1915. Autor desconegut. Col·lecció  Pedro Juan Orozco.

L’any 1880 es va fer arribar fins a València, gràcies al túnel i pont del barranc del Mascarat, un obstacle natural molt considerable fins a aqueix moment i en el qual es van invertir durant dècades molt d’esforç i diners públics. Empresaris alteans van participar en la contractació d’aquestes obres públiques amb gran profit personal en alguns casos. Fins ben entrat el segle XX era una carretera sense asfaltar; el ferm era de pedraplè i compactada amb un acabat a la manera de macadam, era apte per a les diligències, carros i altres vehicles de tracció animal, però la pols i els sots la feien incòmoda i també irrespirable per als viatgers. L’asfalt i empedrat de l’interior del poble va ser una obra de l’època de Primo de Rivera i el seu programa d’Obres Públiques. Precisament un text editat en 1939 (2) de Le Corbuiser relata un viatge de l’any 1931 i diu “Se trataba de la primera autopista trazada con exactitud, con bordes limpios, pintados en blanco, curvas con peralte i amplias panorámicas. Llevaba de los Pirineos a África. Nos impresionó ya desde la frontera,.... a la altura de Valencia, donde los vecinos le habían bordeado de rosales, arbustos i palmeras, como en una fiesta. De golpe, salían de un estado de cosas milenario i se encontraban en contacto con el mundo moderno....”

El pont sobre l’Algar


Vista del pont en un dels seus moments d’ampliació, amb els operaris i les cintres, amb l’ampit ja desmuntat. Mitjans del S. XX. Foto publicada per l’Associació de Veïns de L’Olla i Cap Negret.

És una estructura màssica de 20 arcs alçats sobre bases originalment de carreus, amb una longitud de 258 m, més dos llargs embarcaments a ambdós costats. Construït en 1880, va resoldre definitivament el pas del riu que fins aleshores es feia travessant, quan era possible, el riu pel camí Real. De vegades,  per pontons i quan l’aigua era abundant, evitant el riu i embarcant persones i carruatges en barcasses per la desembocadura. Definit per arcs rebaixats d’uns 9 metres de llum que descansen sobre bases aplantillades; arcs i bases construïdes amb pedra calcària, on les dovelles dels arcs formers i les peces que formen el tallamar són de dura pedra calcària de color més clar, possiblement de Campello, mentre que la resta és possiblement pedra de les pedreres locals. Per a donar més amplària a la calçada, les vases foren ampliades potser de manera despreocupada, conservant a ambdós llocs les formes aplantillades d’origen, encara que perdent part de la impostació d’atracada de l’arc. El pont ha perdut la seua ben treballada muradella i les ajustades barreres que disposava en el seu disseny original.

El pont del riu ha sigut un lloc de retrobades, de passejos, de límits. Va ser durant molts anys l’extrem fins on podien arribar les parelles en determinada època; ha sigut sempre un lloc amb cert misteri, que baix les seues voltes i en les aigües del riu alberga una vida vegetal i animal que mai va ser en excés valorada. Tal volta ha sigut la vara de mesurar l’amplària d’un riu que, sense els ponts o viaductes, no haguera tingut la importància que li dóna la dimensió i que neguen les aigües, generalment escasses baix els seus arcs.

Personatge vinculat
Cal destacar l’important projecte de millora que en època de Primo de Rivera es realitza per la consolidació i ferms de la carretera nacional, dins el programa “Circuito Nacional de Firmes Especiales“. En aquest projecte va participar el senyor Juan Bermejo, que va traslladar la seua residència a Alacant. La amistat amb MIguel Aynat i les visites contínues familiars al mas de Calces, li van decantar per Altea com a lloc d’estiueig, primer a la fonda Ronda, més tard en una casa llogada al Poblet d’Altea la Vella, fins construir-se, a principis de els anys 1930, la seua pròpia casa a Cap-Negret (veure casa Bermejo, 11-17) un dels preciosos xalets, dels pocs que encara podem gaudir, sent constant des de llavors la presència de la família Bermejo a Altea.

(1) Per aproximar-nos a la dificultat del traçat previ, cal conèixer l’informe: “Ytinerario de Catarroja a Alicante por Alcoy i de Alicante al mismo punto de partida por el litoral” que realitzaren en 1853 els capitans del Cuerpo de E.M. del Ejército En Nicolás Lloret i En Manuel Cortés de la S.D. del S. G. E

(cast)
LA CARRETERA NACIONAL N-332 Y EL PUENTE SOBRE EL RÍO ALGAR 1860-1880             

Ingeniería Civil. Autor desconocido

La Carretera de la costa mediterránea, la nacional 332 fue una obra de gran trascendencia social, política y económica, marcó la geografía humana de estas tierras de la Marina, y en especial, por lo que a nostros respecta, marcó a la sociedad y al pueblo de Altea. Su existencia y su trazado permitieron el comercio por tierra, que hasta entonces era muy complicado, al existir dos grandes barreras naturales, el mascarat y el río Algar, lo cual obligaba a que las vías de comercio fueran eminentemente marítimas hasta la segunda década del siglo XIX.  Hay que señalar la fecha de 1860, cuando se construye el tramo Alicante-Altea, dejando obsoleto el antiguo Camí de Alacant y abriendo una brecha importante en el Arrabal de Sant Pere o de Pescadores que generó la Calle del Mar, la primera estructura lineal de ensanche configurada como una larga calle entre el Convento y los aledaños y corrales del antiguo matadero, potenciandose y alargándose más tarde con la construcción de la Estación del Ferrocarril y el conjunto de casas e instalaciones hoteleras que en la segunda década del S. XX configuraron lo que hoy conocemos como núcleo tradicional.
El Mascarat - Foto L. Roisin. 1931

En 1880 se hizo llegar hasta  Valencia gracias al túnel y puente del barranco del Mascarat, un obstáculo natural muy considerable hasta ese momento. Empresarios alteanos participaron en la contratación de estas obras públicas, con gran provecho económico en algún caso. Hasta bien esntrado el siglo XX era una carretera sin asfaltar. Su firme de piedra machacada y compactada con un acabado a la manera de macadán, era apto para las diligencias, carros y otros vehículos de tracción animal, pero el polvo y los baches la hacían incómoda y también irrespirable para los viajeros. El asfaltado y adoquinado en el interior de los pueblos fue una obra de la época de Primo de Rivera, con su programa de Obras Públicas. Precisamente, del año 1939 hay un texto* de Le Corbusier que relata un viaje del año 1931 y dice “Se trataba de la primera autopista trazada con exactitud, con bordes limpios, pintados en blanco, curvas con peralte y amplias panorámicas. Llevaba de los Pirineos a Africa. Nos impresionó ya desde la frontera, ....   a la altura de Valencia, donde los vecinos le habían bordeado de rosales, arbustos y palmeras, como en una fiesta. De golpe, salían de un estado de cosas milenario y se encontraban en contacto con el mundo moderno....

El puente sobre el Algar
El puente es una estructura másica con 20 arcos sobre basas originalmente de sillería, con una longitud total de 258 m. mas dos largos embarques a ambos lados.  Construido en 1880 resolvió definitivamente el paso del río que hasta entonces se hacía vadeando el río por el camino Real cuando era posible. O bien atravesando con pontones y en ocasiones, cuando el agua era abundante, sorteando el río y embarcando por mar en la desembocadura a personas y carruajes.

El puente está construido por arcos rebajados de unos 9 metros de luz que descansan sobre basas aplantilladas; arcos y basas construidos con piedra caliza, donde las dovelas de los arcos formeros y las piezas que forman el tajamar son de piedra caliza más dura y de color más claro, posiblemente de Campello, mientras que el resto son posiblemente piedra de las canteras locales. Las basas, para dar más anchura a la calzada, fueron ampliadas de manera podríamos decir despreocupada, conservando a ambos lados las formas aplantilladas pero perdiendo parte de la impostación de atraque del arco. De la misma manera, el puente ha perdido su bien trabajado pretil y los ajustados burladeros que disponía en su forma original.

El pont del riu ha sido un lugar de encuentros, de paseos, de límites. Fue durante muchos años el extremo hasta donde podían llegar las parejas en determinad época; ha sido siempre un lugar con cierto misterio que bajo sus bóvedas y en las aguas del río alberga una vida vegetal y animal que nunca fue en exceso valorada. Quizás ha sido la vara de medir la anchura de un río, que sin los puentes o viaductos, no hubiera tenido el empaque que da la dimensión y que niegan las aguas, generalmente escasas bajo sus arcos.


sábado, 28 de octubre de 2017

Un análisis del Fuerte de Bernia y la Fortaleza de Altea como alternativas distintas frente a la condición de lugar, por Miguel del Rey

La condición de lugar, una condición propositiva en las arquitecturas “a la moderna” en  la obra de los Antonelli. Un análisis del Fuerte de Bernia y la Fortaleza de Altea como alternativas distintas frente a la condición de lugar.  
Por J. Miguel del Rey Aynat. Ponencia leída en el Congreso Ford-Med 2017-10-26. Alicante

Palabras clave: Antonelli, Vespasiano Gonzaga, Fortificaciones renacentistas, Fortaleza de Altea, Fuerte de Bernia. Frontera mediterránaea imperio español. Fortificaciones de la costa. Arquitectura militar

1. Consideraciones previas
Mi ponencia es una visión personal sobre un tema, el de las fortificaciones “a la moderna”, del cual destaco una condición, al análisis del lugar como propositivo en el diseño de fortificaciones. Aplicando dichas observaciones a un lugar poco conocido: la fortaleza de Altea, cuyas trazas urbanas se conservan perfectamente y en gran mediada el trazado de los lienzos norte y este de la muralla.







2.- Planteamiento.-
Desde mi punto de vista el interés de este trabajo se centra en 3 aspectos:

-             Incorpora una visión nueva al concepto "a la moderna", incorporando un aspecto poco reseñado por los estudiosos del tema: el de la adecuación al lugar. Condición que enriquece el concepto en los años finales del siglo XVI.

-             Señalar como esencial la aportación de Vespasiano Gonzaga en esta nueva mirada en los proyectos que se desarrollan bajo su atenta mirada en su época de virreinato en Valencia entre 1570-78, por ejemplo Peñíscola. Proyectos y propuestas que influyen directamente en la obra de la saga de los Antonelli.

-             Valorar la labor de la saga de los Antonelli y observar dicha cuestión en las trazas de la fortaleza de Altea, gestada a finales de ese siglo XVI y construida en los inicios del siglo XVII, como ejemplo de una nueva manera de entender estos conceptos. Ciudadela posiblemente diseñada por el ingeniero Cristóbal Garabelli Antonelli.
Del que si bien no está probada su completa autoría, podemos afirmar su implicación en la elección del lugar y verificar su presencia en el momento de su construcción, así como sus trabajos para la casa de los Palafox.

En la traza de la ciudadela alteana encontramos aspectos propios de las recomendaciones y dictámenes que Vespasiano Gonzaga da a los Antonelli -tanto a Juan Bautista, como a su sobrino Cristóbal- relativos a las formas de las fortificaciones, elección del lugar, atención a la orografía en el trazado, abandono de cualquier condición retórica, valorar la eficacia estratégica militar y la economía de medios.

Si empezamos por el primero de los Antonelli, es evidente la decantación por las propuestas “a la Moderna” en la obra de J. B. Antonelli, como dicen diversos autores que valoran:

Su visión integral y jerarquizada del territorio (informe de 1563 a Felipe II para la defensa de la costa mediterránea)

El repertorio de formas canónicas con bastiones abaluartados.

Pero, a mi entender, existe una condición de la que no se habla y que verdaderamente implica una visión radicalmente moderna, me refiero al análisis del lugar como un elemento propositivo en el diseño de fortificaciones. Visión que asumen los Antonelli después de los dictámenes y consejos del Gonzaga sobre su obra. Verdadero guía que les muestra un camino sorprendente a estos ingenieros

3.- Para observar esta diferencia entre los trabajos anteriores y posteriores a la influencia de Vespasiano, debemos comparar no solo los trabajos inmediatos a las obras de Vespasiano, como es el caso del proyecto de fortificación de J. B. Antonelli para Benidorm. Quizás hemos de observar con una cierta perspectiva y dentro de la obra de esta saga de ingenieros que durante más de sesenta años marcarán las directrices de las defensas de la costa mediterránea y caribeña. En este sentido propongo la comparación entre dos obras próximas físicamente, ambas en el entorno de Altea, y separadas entre si 50 años. Ambas construidas en la frontera del imperio: Bernia y Altea



¿Cual es la razón de existencia de dos fortalezas tan próximas en el espacio y el tiempo?
Bernia, se levantó en momentos de gran presión por la inminente invasión del imperio turco, dando por perdida la primera línea de costa por ser indefendible ante una poderosa flota
En 1545 el duque de Calabria había propuesto la posibilidad de un desembarco turco en una de las dos sierras: la de Espadán o Bernia… (Banyuls, A. y Martínez, A., 2016)

Las estructuras defensivas existentes en la costa y el sistema y naturaleza poblacional del lugar, aconsejan la retirada de la primera línea de costa y centrar esfuerzos en una fortaleza interior: Bernia -1562.
Tras Lepanto, una vez consolidada la frontera, se abandona Bernia y se retoma la defensa de la bahía, construyendo una ciudadela de nueva planta en primera línea de costa: la Nueva Altea.

3-2.- ¿Cómo se abordó esta defensa en otras zonas en peligro del Reino de Valencia a mediados del siglo XVI?
El peligro se centra en las sierras de Espadán y Bernia, en ambas se toman modelos distintos:

1.-Propuestas más tradicionales al norte.
2.-Mientras que al sur se proponen fortificaciones de las entendidas “a la moderna”



Entre 1,545 y 1557 se levanta el Fuerte de Santa Pola a cargo del virrey de Valencia, Bernardino de Cárdenas, marqués de Elche. Obra sin autoría reconocida, levantado unos diez años después de la experiencia de fortificación que Pedro de Guevara propone para la ciudad de Valencia. Proyecto muy interesante y racional en el planteamiento defensivo y económico, Arquitectura con baluartes en diagonal, torretas en lados contrarios, procurando ahorrar recursos y atender la teoría de algunos manuales.

Más tarde, sobre 1560, entiende J. Bautista Antonelli que debe levantarse un nuevo Fuerte en Bernia, que diseña a la manera de los cánones de la manualística del momento.
Bernia pretende neutralizar las partidas levantiscas de moriscos entre los valles de Guadalest y Laguar-Xaló. y su relación con la propia armada turca

Como hemos indicado los cambios políticos y militares ocurridos en el Mediterráneo en el último tercio del siglo implican un cambio de estrategia que hace obsoleta la propuesta de Bernia, dañada a su vez por las críticas aparecidas sobre su diseño y construcción.
Como dice el detallado estudio que Banyuls, A. y Martínez, A., sobre la "Relatione della Montagna o sierra di Bernia (1561)" Florencia, 2016

A partir de este momento se ve necesaria la existencia de una fortaleza en la costa, la nueva Altea, capaz de defender la costa, junto a dos elementos geográficos o cinegéticos de importancia
               En particular el río Algar, fuente de riqueza y lugar estratégico de aguada de naves corsarias                y acceso al valle del Guadalest. Además de la almadraba de Altea, propiedad de la Corona

3-3.- Pero vamos a analizar las propuestas arquitectónicas.- 
En ambas hay una aproximación muy distintas  al lugar. Bernia (1562), diseñada previa a la influencia de Vespasiano, mientras que Altea (1604-11)  planteada tras los conocimientos impartidos por el Gonzaga.


3-3-1.- En Bernia, y en general en las obras primeras de J.B. Antonelli observamos arquitecturas de manual, influencias de los arquitectos napolitano-españoles, en concreto la obra de Luis Escrivá y otras patrocinadas por Pedro de Toledo en Nápoles, de donde llega J. B. Antonelli de la mano del propio Pedro de Toledo virrey de Nápoles

Hay que señalar las fuertes relaciones culturales entre ambos reinos de la Corona de Aragón desde la época de Alfonso el Magnánimo. Virreyes, estrategas, ingenieros como Pedro de Toledo, Juan de Vega, Luis Escrivá, Tiburzio Spannocchi, representan y gestionan el reino y las defensas de las Dos Sicilias; Fernando de Aragón -el Duque de Calabria- napolitano de origen. V. Gonzaga, más tarde, son virreyes en Valencia, siendo la familia Antonelli, responsable de las defensas de la costa.

En Bernia tenemos una fortaleza exenta, sin núcleo poblacional, con capacidad para 150 jinetes, situada en lugar estratégico para facilitar ágiles desplazamientos a ambos lados de la sierra, protegiendo la fuente existente en el lugar y sellando el paso del Collado de Bernia a posibles movimientos moriscos.
              Su arquitectura responde al modelo de planta rectangular de cuatro esquinas abaluartadas, configuradas por pronunciados triángulos agudos. Una planta, como diría Luis Escrivá: "…común cuadrilátera con baluartes en los extremos" y según el dibujo en perspectiva de 1563 del propio autor, con troneras superpuestas, las  inferiores a baja altura para defensa de la "cortina" y los superiores para defensa del campo más abierto (Escrivá, L. 1538. CLIII). Los dos niveles de estancias del claustro interno se prolongan hasta los mismos baluartes, generando espacios ajustados para el uso de artillería, cuestión criticada por V. Gonzaga, pues los parapetos internos no permiten mover libremente los cañones, ni aceptar el retroceso del arma al tener cerca la pared de fondo.

Bernia es una obra de juventud, tomando máximas de la manualística de expertos constructores de castillos: "la forma cuadrada con sobre torreones, como la verdadera espericia de la guerra nos ha demostración que deva ser" (L. Escrivá, 1538). Obra y escritos que debe conocer perfectamente Juan Bautista dada su trayectoria educacional, al evocar el castillo del Aquila, a pequeña escala en Bernia

Para valorar esta nueva mirada del lugar -como condición propositiva de lo que hablamos-, podemos quizás entrever las bases teóricas que en este caso inciden en ella. Para ello  recordemos las características de la condición “a la moderna” en el siglo XVI, solo destacar la inclusión de un repertorio de formas y elementos de gran eficacia defensiva:
1.- El primero sería la adecuación a las nuevas técnicas de guerra de los sistemas defensivos, sus trazas y secciones.
2.- Los aspectos relativos a la naturaleza de las fábricas
3.- El repertorio de las formas en cada caso: "tijeras" o bien baluartes que defienden una "cortina" de dimensiones adecuadas a la potencia de fuego.
4.- Muros ataludados y adecuación de las bocas de fuego ajustadas al ángulo de barrido de la artillería.
A ello se unen dos observaciones:
A.- Sobre los costes y la eficacia de estas nuevas construcciones, más costosas que las tradicionales
B.- La propuesta "a la moderna" entendida como visión integral de defensa del territorio

La obra de Juan Bautista no incluye en cambio otras consideraciones de Escrivá, en las que está patente esta condición de lugar y que explicita en un comentario sobre la fortaleza de Bernia que precisamente indica tras la visita al mismo del experto constructor de castillos en la que considera:
“… el Fuerte de Bernia, está quizás, falto de dimensiones e inadecuado en el lugar”
Condición que deja a su vez patente en el apartado de su obra ya citada cuando incluye un capítulo que titula: "de la adecuación de la traza en el Lugar " (Escrivá, L., 1538, VI)

Tema sobre el que más tarde incidirá Gonzaga en una demoledora crítica de la obra que remite a Felipe II.

Así pues, las bases teóricas directas, además de los manuales propios del momento y la experiencia acumulada, son las siguientes:

- Luis Escrivá, cuando indica que "Primero hay que mirar el asiento a la montaña y la figura para destacar fortaleza como esta puesto en el " (Escrivá, L., 1538, CXIV). Condición que deja evidente en el Castillo de San Telmo en Nápoles al utilizar las laderas escarpadas como parte de la defensa y condicionar la geometría a la forma de la acrópolis.
-  Y por supuesto Vespasiano Gonzaga, cuando introduce de manera evidente y práctica las nuevas ideas en aquellos proyectos que se redactan bajo su mirada, donde la habilidad geométrica se complementa con la capacidad de adecuación a la orografía y a las condiciones geográficas.

Esto influirá en la saga de los Antonelli tanto en Juan Bautista, como su hermano Bautista, con quien construye Vespasiano las murallas de Peñíscola. En Juan Bautista será un proceso más duro debido a las graves discusiones que durante un tiempo mantiene con el propio virrey tras el informe de este al rey Felipe II sobre la inconveniente obra del Fuerte de Bernia. A pesar de lo cual, podemos ver en la obra de Juan Bautista como revisa su manera de abordar el proyecto; no hay más que analizar su propuesta para la fortificación de Benidorm, tras conocer el diseño de Peñíscola, y comparar con sus anteriores obras.

-  Bautista Antonelli tras el éxito de Peñiscola en su colaboración con V. Gonzaga y tras una serie de trabajos para el virrey en el Mediterráneo europeo y norteafricano, a propuesta de este a la Corona, marcha a tomar las riendas de la fortificación de las plazas del Caribe

- Entra en escena el sobrino de la saga Antonelli. Cristóbal Garavelli Antonelli (Gatteo, 1550) ayudante de su tío en las obras de fortificación de la costa mediterránea. Es de reseñar el proceso de formación de Cristóbal en sus años de aprendizaje con su tío entre 1575-78, bajo la mirada atenta de Vespasiano Gonzaga, maestro y crítico severo; aprendizaje que marcarán su arquitectura y la manera de entender el sistema defensivo (acompañó en los últimos años  a su tío en los viajes con Vespasiano Gonzaga)

3-3-2.- La Fortaleza de Altea. Una nueva ciudadela en la costa sobre la acrópolis.
En las trazas de la ciudadela de Altea, de la que se cumplen precisamente este año el 400 aniversario de su Carta Puebla. Su diseño se abandona cualquier corsé retórico para adecuarse a su orografía. Varias de estas cuestiones serán de particular importancia, así:
-                Se adecua a la forma de la acrópolis sobre la que se levanta, para conseguir no solo ser inexpugnable, sino parecerlo desde el mar, para de esta manera disuadir cualquier esperanza de asalto, como de hecho así fue
-                Incidir en la economía de medios, al tratarse de una obra del señor natural, no de la Corona.
-                Disponer de un número suficiente de colonos capaz de la autodefensa hasta que lleguen las fuerzas móviles de la contornada, por tierra o mar.

4.- Sobre la autoría de la propuesta alteana.-
No disponemos del plano original, pero si del encargo del estudio previo y ubicación de la nueva Altea, al que se une la afirmación de Eugenio de Llaguno (Madrid, 1829), incluyendo a la villa de Altea como una de las obras de Cristóbal Antonelli. Quizás en los archivos del  Duque del Infantado pueda encontrarse más luz sobre el tema. Pero es evidente que Cristóbal Antonelli está trabajando en proyectos en el ámbito de la bahía de Altea y otras tierras del señor de Palafox, construyendo las torres de la Galera en Altea y la de Moraira, (Banyuls, A. 1996)



5.- El valor de la arquitectura de la Fortaleza de Altea y su trazado.-
Pese a haberse ignorado en la mayor parte de los estudios sobre las fortificaciones del renacimiento español, Altea es una ciudadela que reúne todos los elementos propios de una intervención propia de la época.
La forma de la ciudadela, el trazado de sus calles, los lienzos de muralla, bastiones, etc, han ajustado sus formas y trazas a la geografía física de la colina, definiendo una planta irregular y disponiendo los elementos defensivos en los puntos estratégicos para la defensa,
Su muralla, dentro de los parámetros de economía de medios al ser construida por el Señor de Palafox, dentro de los parámetros de una muralla en "casamuro", podemos ver una sección atractiva en los fragmentos de su sección primigenia con el paso de guardia y la articulación entre torres y baluartes. 
Sobre el resto de los elementos podemos indicar:
A.-         El Castillo, ubicado en el lado extremo meridional de la fachada oeste defendía el lugar más accesible del perímetro: una zona plana que prolonga la loma del cerro y donde se sitúa la puerta de Polop. La estrategia de diseño era una reducida "cortina" flanqueada por dos baluartes con fuego cruzado a ambos lados; uno perteneciente al mismo castillo con varias bocas de fuego a diferente altura, mientras que el otro se trata de la misma punta aguda de la muralla, configurada a modo de baluarte, aún hoy existente. Un sistema clásico, eficaz y tradicional en los manuales.
B.-         Diametralmente opuesto al castillo existía otro baluarte, la casa de la Señoría, emergente de los lienzos de muralla. Una pieza de gran dimensión y planta ligeramente romboidal, tendiendo al ángulo recto. Un baluarte que albergaba funciones diversas: alojar la casa de la Señoría, defensa sureste de la ciudad, y proteger la aguada del río Algar. El río se batía por el norte desde los cañones de la torre de Cap Negret, y por el sur desde la cubierta del baluarte de la Senyoría.
C.-         En el diámetro opuesto, a la manera del Fuerte de Santa Pola,  o bien los diseños de Leonardo, dos torres; distintas en este caso: La casa del Comú y la torre de defensa  del Portal Vell

COROLARIO
La ciudadela de Altea es un ejemplo importante y desconocido de una ciudad de nueva planta renacentista; una ciudadela que se adecua a las consideraciones "a la moderna", atendiendo además a un concepto nuevo: la condición de lugar, que marca decididamente la forma de la arquitectura y la naturaleza de sus defensas. Ejemplo de los frutos de aquella fecunda colaboración de la saga de los Antonelli y el conocimiento en las artes de la defensa y la construcción de Vespasiano Gonzaga.

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