jueves, 18 de mayo de 2023

Restauración del Ajuntament de Morella, por Miguel del Rey e Iñigo Magro

Restauración del Ayuntamiento de Morella.

Miguel del Rey e Iñigo Magro, arquitectos. Promovida por la Generalitat Valenciana. Mención especial en los premios Europa Nostra. año 1997.

 

Sala del Consell

El Ayuntamiento de Morella es un edificio levantado entre los siglos XIV y XV y formado por dos grandes cuerpos de planta casi cuadrada situados a lo largo de la Cuesta de la Cárcel. En torno a ellos se sitúan una serie de cuerpos de menor importancia que albergan antiguas dependencias municipales adosadas al trazado de la antigua muralla. El trazado escalonado de la Costera de la Cárcel oculta en parte la base de los antiguos arcos apuntados de la antigua Lonja de contratación incluiría una placeta al nivel del plano de acceso a la Lonja, manteniendo libres los arcos apuntados de la fachada lateral. La fachada medieval al patio actual fue muy distinta a la que nos encontramos antes de las intervenciones del s XX.

La intervención se centró en valorar las dos salas góticas, la lonja de comercio abierta al exterior y los cuerpos internos, así como su volumetría externa y las diversas intervenciones habidas en el tiempo; así se analizan las cubiertas y la posible torre truncada que en origen debió tener el edificio.

El primer cuerpo del edificio incluye la Lonja a nivel de calle y la Sala del Consell, que albergaba al poder municipal en la planta noble. Cuerpo de dos alturas con una volumetría potente y de gran impacto visual, tanto por su forma como por su ubicación en la traza viaria de la ciudad. Una arista invade la calle principal, de traza ligeramente curva y el alero enfatiza esta invasión, cerrando de alguna manera el espacio público a la manera medieval. La Sala del Consell es un tenso espacio trapezoidal casi cuadrado que se construye con una elegante columna central, octogonal y muy esbelta, característica en estos espacios del gótico civil del norte valenciano.

La Lonja sigue la gran tradición de estos espacios porticados abiertos propios de las tierras del Maestrazgo. Estructuras diáfanas de arcos apuntados y sobre la cual se disponen las ventanas ajimezadas del Consell. Sobre la Lonja podemos observar parte de la historia del edificio; así, la intervención renacentista, tras la ruina de los últimos años del Seiscientos, ciega parte de uno de los arcos. El trazado de la calle escalonada, a finales del siglo XIX, oculta parte de otro arco. Para poner en valor esta lonja y su vinculación con el plano de tierra ha sido necesario definir una pequeña placeta que facilite el acceso a la Lonja y ofrezca una imagen correcta de las proporciones del edificio. También es importante la restauración y puesta en valor de los contrafuertes que J. B. Antonelli construye en 1602 para consolidar el muro sur.

El segundo de los cuerpos alberga las dependencias del Justicia se configuraba en origen a la manera de torre. No tenemos noticia de su configuración de origen, encontrándola acabada con una cubierta a un agua coincidente con un sistema general de cubiertas que ocultaban la forma original del edificio. La labor primera fue hacer perceptibles cada uno de los cuerpos. Hacer emergen parte de la torre en el que se respeta el plano inclinado de la cubierta existente. La sección la define un sistema de niveles complejo que alberga las cárceles, en las plantas bajas, las salas de vistas y una antigua capilla. Se culmina con una gran sala diáfana en la que también una columna central soporta la viguetería y el sistema de canes del hoy inexistente artesonado sobre el cual se situaban las dependencias superiores de la torre.

En el siglo XVII se realizan una serie de intervenciones para la consolidación del edificio tras la ruina del final del siglo anterior. Se construye el contrafuerte sobre el muro sur, el cual mantiene una innegable relación con las murallas que a finales del Quinientos se levantan en Peñíscola.

La volumetría del edificio se conduce para significar la antigua torre y configurar la línea del alero medieval. Este se traza en sus dimensiones exactas, conformándolo fuera de parámetros estilísticos.

El espacio del patio sufre en el tiempo una gran transformación, se mantienen los cuerpos construidos existentes y se aligeran con una arquitectura que los transforma en objetos apoyados sobre los sólidos muros medievales, aproximándose a la idea de "muebles arquitectónicos" contenidos en un gran espacio.

miércoles, 17 de mayo de 2023

Personajes alteanos S. XX: Blanca Sáenz-Alonso y Larrumbide

Blanca Sáenz-Alonso Larrumbide (doña Blanquita)*
*Publicado en el libro "Paseando por las alteas" Val 2016, Val, M del Rey

Es corriente en nuestra cultura rememorar como personajes a figuras masculinas, en mi caso uno de los personajes más interesante de la Altea del s XX ha sido una mujer: Dª Blanca Saenz-Alonso y Larrumbide, donostiarra afincada en Altea, donde fue tan feliz y querida.

 Fotografia de Blanca Saenz sobre los años 1940


Blanca Sáenz-Alonso y Larrumbide, nace en San Sebastián el 3 de Noviembre de 1909 y sigue una educación muy próxima a la cultura francesa en el colegio de San Bartolomé en Donostia, se traslada a Altea con sus padres Doña Virginia Larrumbide y D. Honorato Sáenz-Alonso, medico dermatólogo de gran renombre, enamorado de su profesión y que atendió en Altea con gran profesionalidad, una vez jubilado, la consulta de los casos complejos de su especialidad que le presentaban los médicos locales, una persona propositiva y vinculada al deporte, cofundador del Club de futbol de la Real Sociedad de  San Sebastián. 



Fonda Ronda

Blanca, una vez terminada la Guerra Civil, reside con sus padres largas temporadas en la Fonda Ronda, para mas tarde -a partir de 1944- construir su familia el chalet “El Txoko”, en el Colt de Mingot, donde se asienta definitivamente. Mantiene relaciones con D. Miguel de Aynat Benimeli con quien se casa en abril de 1946 en Donosti, quien fallece a edad temprana. Tras el ensanche de Altea, una vez derribado el Txoko, compra Verdemar, otro de los clásicos chalets de la salida norte de Altea, para abandonarlo nuevamente a medida que la expansión urbana progresa, retirándose mas tarde a l´Horta, a su casa en Sant Roc. Muere en San Sebastián en 2007 a sus 98 años.

 

 Jardin del Txoko con vistas a Altea

Miguel y Blanca fueron propietarios, por herencia del primero, del conocido Mas de Calces en Altea. Residió durante muchos años en Altea, muy vinculada a la familia Aynat, alternando estancias en su San Sebastián natal. Al morir sin descendencia, deja sus propiedades a hermanos y sobrinos carnales y políticos, los cuales siguen conservando su casa y su memoria.

Vista del chalet del Txoko

Entre las imágenes que nos quedan de Blanca Sáenz-Alonso hay que destacar el espléndido retrato de niña que le pinta en 1916 su tío, el paisajista vasco Javier Larrumbide.

Blanca, durante los primeros años de estancia en Altea practica una de sus mas arraigadas aficiones en esta época: la escritura, que compagina con su otra pasión, la jardinería, mientras ayuda a su padre en sus esporádicas consultas médicas y en la elaboración de las pócimas y ungüentos necesarios. Escribe varias novelas de corte romántico que publica en la editorial Pueyo de Madrid, distinguiendo entre ellas: “La enemiga de los hombres” en 1944, “Lo Imprevisto”, “Una Boda Extraña”, etc. Persona culta, ávida de conocimientos, gran lectora, de conversación amena y agradable, Blanca fue muy querida por familiares y amigos y dejó una huella imborrable.

 

Virginia y Juan Miguel, sobrinos de Blanca

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 Personatges alteans del s XX: Blanca Sáenz-Alonso Larrumbide (doña Blanquita)

Blanca Sáenz-Alonso i Larrumbide, naix en Sant Sebastià el 3 de Novembre de 1909 i seguix una educació molt pròxima a la cultura francesa en el col·legi de San Bartolomé en Donostia, es trasllada a Altea amb els seus pares la senyora Virginia Larrumbide i D. Honorato Sáenz-Alonso, doctor dermatòleg de gran renom, enamorat de la seua professió i que va atendre a Altea amb gran professionalitat i una vegada jubilat, la consulta dels casos complexos de la seua especialitat que li presentaven els metges locals; una persona propositiva i vinculada a l'esport, cofundador del Club de futbol de la Real Societat de Sant Sebastià. Blanca, una vegada acabada la Guerra Civil, residix amb els seus pares llargues temporades en la Fonda Ronda, per mes avant -a partir de 1944- construir la seua família el xalet "El Txoko", en el Colt de Mingot, on s'assenta definitivament. Manté relacions amb D. Miguel de Aynat Benimeli amb qui es casa a l'abril de 1946 a Donosti, qui mor a edat primerenca. Després de l'eixamplament d'Altea, una vegada enderrocat el Txoko, compra Verdemar, un altre dels clàssics xalets de l'eixida nord d'Altea, per a abandonar-ho novament a mesura que l'expansió urbana progressa, retirant-se mes vesprada a l´Horta, a sa casa en Sant Roc. Mor en Sant Sebastià en 2007 als seus 98 anys.

 

Miguel i Blanca van ser propietaris, per herència del primer, del conegut Mes d'Acerons a Altea. Va residir durant molts anys a Altea, molt vinculada a la família Aynat, alternant estades en el seu Sant Sebastià natal. Al morir sense descendència, deixa les seues propietats a germans i nebots carnals i polítics, els quals continuen conservant el seu casa i la seua memòria.

Entre les imatges que ens queden de Blanca Sáenz-Alonso cal destacar l'esplèndid retrat de xiqueta que li pinta en 1916 el seu tio, el paisatgista basc Javier Larrumbide. Blanca, durant els primers anys d'estada a Altea practica una de les seues més arrelades aficions en aquesta època: l'escriptura, que compagina amb la seva altra passió, la jardineria, mentre ajuda al seu pare en els seus esporàdiques consultes mèdiques i en l'elaboració de les pocions i ungüents necessaris. Escriu diverses novel·les de tall romàntic que publica a l'editorial Pueyo de Madrid, distingint entre elles: “La enemiga de los hombres" en 1944, "El Imprevisto", "Una Boda Extraña", etc. Persona culta, àvida de coneixements, gran lectora, de conversa amena i agradable, Blanca va ser molt estimada per familiars i amics i va deixar una empremta inesborrable.

Virgínia i Juan Miguel, nebots de Blanca.

martes, 16 de mayo de 2023

"RAFECS” DE LA MARINA, por J Bonilla y A. Bertolín

Homenajeando a los autores de este articulo publicado en la revista Riuraus Vius nº2 (2013), y más tarde publicaron como libro sobre el tema. Haciendo hincapié en la memoria de mi amigo Javier Bonilla, que hace un tiempo se ausentó privándonos de su irremplazable presencia

RAFECS”  DE LA MARINA

Alero en la Vall de Gallinera

Trata  este opúsculo de demostrar que es cosa propia de la dos Marinas, Alta y Baja, la costumbre característica de decorar los sofitos de sus “volaes”, con evidente raíz identitaria e intención plástica, expresiva, a veces simplemente ornamental, localizable en las fachadas de nuestros pequeños pueblos del secano montañoso que asoman al Mediterráneo. Consiste en la mutua interacción e integración entre color y forma realizada sobre los aleros de casas principales. Fenómeno datable entre el 1749, fecha del primer sofito que hemos encontrado fechado, hasta su final, cuando se impone el canalón en los comienzos de la anterior centuria.

Contrariamente, son difícilmente localizables en las poblaciones comarcales de mayor tamaño, ubicadas en el llano litoral, tendentes a soluciones de expresión constructiva más alambicadas y exigentes.

Mostramos la tan intencionada colaboración entre “obrer”, pintor y propietarios diseñando los complejos artesones con grafismos coloreados y simbologías seriadas, plasmados sobre “toves” o “rajoles”, quienes pretenden mostrar la sabiduría en el oficio, significar cada casa y demostrar el talante de sus dueños.


Rafec en Orxeta

“La fachada es la cara de la casa, aquello que todos ven, en definitiva la parte más pública del espacio doméstico. Precisamente por ello en ella podemos encontrar aquello que se quiere enseñar a los demás” según Aguilar. Cerramiento pues de índole trascendente pues separa lo público de lo privado, de lo familiar y doméstico.

Pobres casas de pueblo que cuidan su aspecto externo con detalles reveladores del afecto y preocupación que sienten los propietarios por ella, “plasmaciones que señalan la humildad y falta de pretensiones que también reflejaba el espíritu artesano popular… carácter de esta arquitectura  anónima y vernácula”, afirma Feduchi. O como sugiere en el mismo tenor C. Flores “... aún en este medio adverso, y dentro de las condiciones difíciles imperantes, el habitante de estas zonas perdidas ponía en la construcción de su vivienda un interés y unos conocimientos que hacían de ella algo digno de ser admirado pese a su innegable insuficiencia y pobreza”.



Alero en Polop

Luis Feduchi descubría nuestro tema: “… de una tendencia bastante usual en tierras levantinas. Se trata de la decoración de los sofitos de aleros y cornisas mediante la colocación de dos o tres filas de baldosines qua avanzan progresivamente en posición normal a la pared” a los que nomina “dormidos” “…los habitantes…poseen rasgos comunes en sus costumbres y sociología que hacen de cada comarca una autentica unidad natural” Caro Baroja (Citado por Feduchi).

1. LOCALIZACIÓN Y PRECEDENTES. DATACIONES

La Vall de Gallinera

Como advertíamos, es costumbre instalada siempre en pueblos pequeños, montañosos, sitos en la fachada mediterránea, a lo que hemos detectado, cuya latitud comprende desde áreas del norte murciano, (la localidad de Moratalla es realmente excepcional y emblemática),  continuada por ambas Marinas, donde sobresalen Ortxeta, l’Adzuvia, Finestrat y Benimantell. Prosigue mucho más ligeramente en la vecina comarca del “Comptat” alicantino, Vall d’Albaida, y en algún pueblo de la primera franja del secano valenciano de forma puntual. Significándose también en caseríos de “Els Ports”,  para saltar a zonas del interior tarraconense, (poblaciones  como Montblanch y Monasterios como Santes Creus), hasta culminar por el norte en el “Empordà” gironés y desde luego, en todo Aragón.

Sobre su origen, la suposición de muchísimo más fuste, sería la pervivencia de tradiciones constructoras musulmanas, que convivieron en nuestros lares casi nueve siglos “… siempre con su sentido rítmico y geométrico, dejó una huella tan profunda de su artesanía que aún hoy en día no pocas obras de ornamentación tienen un indudable fondo mudéjar” proclama Feduchi rememorando ideas del Marqués de Lozoya. Pues, efectivamente, “el alarife árabe es artesano maestro en las fábricas de ladrillo”

 

 Alero en Finestrat

 “…Aparejos de ascendencia mudéjar indudable, no solo por debajo de las fábricas sino por las guarniciones de los huecos y el sistema de verdugadas o cadenas de los muros, sardineles en dinteles y en labores con dibujos abultados plenamente moriscos, rítmicamente repetidos” según cita Lampérez y Romea. Tradición mudéjar que confirma Flores, evidente aún en Aragón, región riquísima en arquitecturas de ladrillo, donde se emplean los mismos aparejos que en nuestra comarca y algunos mucho más complejos: diente de sierra, aplantillados, curvos, etc. Incluso edificios completos se edifican empleando ladrillos vistos, además de yeserías, azulejos, etc., a la manera mudéjar como en el cercano Monasterio de Cotalba.

“Las cornisas se forman con varias filas de teja, solución de tradición mudéjar” repite Feduchi. En cualquier caso, costumbres edificatorias netamente mediterráneas, obligadas en áreas de poca madera pero abundante arcilla. Así pues, en la “España mediterránea”, se cumple un axioma: prácticamente todo el país cubre sus casas con teja cerámica y sus aleros son cerámicos.

DATACIONES.


Alero en Polop

Con rara frecuencia se significa el momento de la pintura en el sofito que, imaginamos obviamente, coincidirá con el de la construcción o también de la reforma de la casa (“se renovó Año 1822”, dice una de ellas).

Las siguientes fechas encontradas en los “rafecs”, anualidades grafiadas más probablemente por ser las de su modificación, son:

S.XVIII:                 1.749

S. XIX:  1ª mitad   1.822  - 1.834  - 1.837  - 1.838 – 1.845    

            2ª mitad     1.856 – 1.861 - 1.862 - 1.868  - 1.872  - 1.885  - 1.889 - 1.890 – 1.895 -1.896                   

S.XX:                    1.900 - 1.902 – 1.903 - 1.906 – 1.925 - 1.930

Ocupan pues mayoritariamente, en más del 80% de los casos, la centuria decimonónica. Y adicionalmente nos indican el momento en que deja de interesar la decoración de los aleros, precisamente al colocar los canalones metálicos: el tránsito entre los dos últimos siglos.

Curiosamente, sólo en Ortxeta es escriben las iniciales del propietario antes de las cifras del año. Y en una sola ocasión, también el nombre completo del amo.

domingo, 7 de mayo de 2023

Carrer Sant Antoni d'Ontinyent-VAM10 Arquitectura y Paisaje

 

Comparativa del ámbito de las alamedas

La calle Sant Antoni en Ontinyent se creó a lo largo de lo que fue el antiguo Camí de Gandía hacia Castilla, fuera de la Vila. Poblada en origen por agricultores entorno a la ermita de la Virgen de la Paz, hoy llamada de la Concepción, configurando así el actual barrio de Poble Nou 

Calle de traza de origen rural, curvilínea y de anchura variable, con un mínimo de 6,5 m, da acceso a un sistema de calles estrechas del casco urbano de Ontinyent que, junto al barrio medieval de La Vila, constituyen su casco antiguo. Se distinguió por tener el primer empedrado de adoquín basáltico de la ciudad, siendo la tipología del parcelario estrecha y profunda, característica de centro histórico, con cierto valor arquitectónico y elementos de interés a preservar. Las proporciones y el ritmo parcelario le da una interesante escala humana.

Vista aérea

Destacan a nivel patrimonial, la Ermiteta de la Concepción, el arbolado centenario, la fuente de Santo Domingo que data de 1893 y los restos de solados antiguos capaces de ser en parte restaurados. La dilatación espacial de la calle en su extremo superior crea un espacio de oportunidad para potenciar la vida urbana en todas sus cualidades de estar, ocio, juego, Sol y sombra, etc, A la vez de la posibilidad de una re-naturalización importante del espacio público.

Acoge la calle San Antoni una de las festividades más importantes y significativas de Ontinyent, las fiestas a San Antonio Abad, celebradas a finales de enero y que, según fuentes históricas del pueblo, deberían nacer al mismo tiempo que el propio barrio. Una celebración arraigada y con alto valor cultural, patrimonial y simbólico para la gente del barrio y que cambia por completo la forma en que se vive la calle esos días.

Condiciones del diseño:

Se han seguido las directrices establecidas por el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) de Ontinyent, se considera prioritario que la actuación que se lleve a cabo en la calle vaya dirigida a reducir la presencia del vehículo privado, ya que actualmente se considera excesiva para la anchura y el carácter de este.

En cuanto a la sección de la calle, preferentemente se opta por plataforma única compartida. Con una serie de elementos que garanticen que una parte importante de la calle es inhábil para el tráfico rodado, garantizando así la seguridad del peatón. 

En cuanto a los usos y actividades que debe contemplar la propuesta, el diseño enfatiza la elección de materiales y mobiliario dispuesto en un espacio tranquilo de estar y de juegos en la parte meridional de las Alameditas. El tráfico de residentes y servicios, así como carga y descarga está garantizado en toda la calle.

El diseño apoya la idea de la calle como espacio polivalente y flexible, con el fin de poder acoger y adaptarse a los diversos usos y actividades tradicionales que se desarrollan en diferentes momentos del año (las hogueras de San Antonio, el cine de verano, la Dançà, el Porrat, etc ... ). Se potencian las reuniones de los vecinos en la calle, los juegos de niños, pero también los recorridos festivos y litúrgicos, las fiestas del fuego, de bendición de animales, procurando facilitar la accesibilidad a todos los niveles.

La Dansà del Carrer Snt Antoni

En cuanto al mobiliario, se instalarán bancos adaptados (con reposabrazos y respaldo) garantizando que se dispongan en zonas de sombra en verano y sol en invierno. Además, se intentará colocar mobiliario capaz de propiciar la interacción y sociabilidad del vecindario. Teniendo en cuenta las características sociodemográficas del barrio, habrá que estudiar la posibilidad de que pueda haber más bancos distribuidos a lo largo de la calle, para que las distancias a recorrer para la gente mayor sin lugar para sentarse no sean muy largas.

Los pavimentos se seleccionan atendiendo a los usos peatonales y festivos, atendiendo el paso de vehículos a su vez por la calle, en particular pavimentos resistentes al deslizamiento y a la disposición en determinados puntos de las hogueras en las fiestas de San Antonio Abad a lo largo de la calle. Se propone preservar el empedrado y recuperación de piedras y bordillos existentes en la medida de lo posible siempre y cuando se garanticen las condiciones de accesibilidad.



Propuestas de diseño:

El trazado, la sección e inclinaciones de la calle nos llevan a utilizar un imbornal oculto y corrido, lo cual crea una línea que construye la geometría del nuevo trazado, ordena el espacio y crea la base formal para disponer jardineras y bancos a lo largo del recorrido, sirve de límite para singularizar solados en espacios de valor patrimonial, etc.

Se potencian las zonas arboladas en la parte de la Alameda, en el encuentro con la plaza Coronación y a lo largo de la calle en los puntos adecuados en función de la anchura y las condiciones de uso previstas. Se aumenta la presencia de elementos vegetales en el diseño de la plaza, apostando por ampliar la superficie de suelo permeable, siempre que sea compatible con el carácter de la calle, y utilizando una variedad atractiva y densa de especies autóctonas.

Diseño de las Alameditas . Planta general y de arbustos, secciones

Los espacios de reunión y de juegos funcionan durante todo el año En las zonas de sombra especialmente o en las zonas menos arboladas, se disponen en los quiebros de la calle algún árbol que de pie a un espacio para estar más amable.


Adquieren presencia los graderíos de dos o tres niveles, revestidos en piedra y con asientos de madera en listones corridos, dispuestos en la zona de las Alameditas, que apoyen las zonas de representación y sean lugar de estar y juego para niños o bien zonas de estar de jóvenes o adultos. A su vez se diseñan unos bancos particulares, dispuestos en determinadas quiebros de la calle con algún árbol que de pie a un espacio para estar más amable.





Parte central del itinerarios urbano 

La valoración del patrimonio

Se han tenido en consideración aquellos edificios señalados en el listado del patrimonio d’Ontinyent:

Los bienes protegidos son los siguientes: la Esglesia de la Concepció “Ermiteta” Sant Antoni, 22. El Col.lege de la Pureza de María Santisima. Sant Antonio, 24-26, los edificios c/ Sant Antoni, 20, Sant Antoni, 105 y la fábrica de Licores en Sant Antoni, 68. Todos ellos se han significado con alfombrado urbanos de solado singulares de caliza, de la misma manera que otros portales interesantes o edificios, que sin estar catalogados, su arquitectura tiene una singularidad palpable.

A todo ellos se ha valorado singularmente el arbolado histórico del encuentro entre las alameditas y la calle 2 de Mayo.

Ajardinamiento

SE propone el diseño en el entorno de las Alameditas de un sistema ajardinado central que permita, además de incluir el mayor número de árboles adultos en su perímetro, crear unas masas arbustivas que den verdor en el plano de servicio de la calle, separando a la vez la zona de paso de vehículos y de carga y descarga de los mismos, de un área más tranquila, peatonal y de juegos; una zona lineal que con distinta anchura se prolonga hasta el cruce con la calle Aurora.




Areas arboladas y ajardinadas de las Alameditas

El espacio ajardinado es sinusoidal, con formas cóncavas y convexas que permiten dilataciones y espacios de usos particularizados en la zona de tráfico, mientras que en la contraria permiten en sus dilataciones, actividades varias, festivas y lúdicas, o en su caso la inclusión de alguna de las hogueras que para Sant Antoni se levantan en la zona.

Comparativa del estado original y de la calle ya reuerbanizada

La zona ajardinada tiene voluntad de continuidad, pero es atravesada por andenes jardineros dispuestos sobre ella que atan ambos lados y permiten una buena articulación transversal de la calle. Los árboles adultos que quedan fuera de la zona ajardinada son pocos y se resuelven con alcorques circulares. Se potencia, la presencia de más arbolado, que va en disminución de volumen a medida que nos adentramos en la calle y su sección se estrecha, dejando algunos claros en las zonas, espacios dispuestos de usos festivos, en particular la hoguera que se ubica en torno a los números 28 o 30 de la calle

Áreas arbustivas

El ajardinamiento se tiene dos propuestas complementarias, una el potenciar una masa arbórea ya existente, que se incrementa, tanto en las Alameditas, como en la entrega a la plaza Coronación. En el caso de las Alameditas, dada su protección como elementos patrimoniales se valoran y potencia la arboleda de plátanos. Así, se incrementará el arbolado con algún plátano de sombra que aumente el número de los ya existentes, incluso se prolonga la Alameda, ya en los espacios más angostos,  con algunos árboles menos frondosos, y de menor volumen, con algunos Fraxinus angustifolia “raywood” o bien de la variedad “ornus”, fresnos de un color rojizo en otoño los primeros, más verticales, dispuestos en las zonas más angostas, a los que se unirán algún grupo de que garanticen la existencia de árboles de hoja perenne en la zona más occidental de la Alameda, como es el caso de algún grupo de Quercus ilex, de encinas, garantizando el verde desde la visión interna de la calle en los meses de frío. Ofreciendo la encina su condición árbol del lugar, perenne y limpio a su vez como árbol urbano.

Los tramos internos se pautan con ejemplares aislados dispuestos en los inicios, permitiendo siempre un buen radio de giro de los vehículos hacia las calles transversales, en este caso utilizaremos Fraxinus angustifolia “raywood”, Pyrus calleryana var. Cleveland, Cupressus sempervirens stricta. En la encrucijada de entre las dos ramas de la calle Sant Antoni, se potencia el ejemplar de Chámerors humilis existente con un grupo que vista esta gran jardinera rediseñada como banco y escalera en piedra caliza.

 El entronque con la plaza Coronación incluye un parterre que se viste con vegetación arbustiva, se pone en valor el arbolado existente y se incluye un plátano joven



jueves, 4 de mayo de 2023

La casa Salvà de Altea. Por Miguel del Rey

 CASA SALVÁ Siglo XVIII *

Arquitectura de maestros de obra con formación académica. Personajes vinculados: Don Ignacio Salvá i Salelles. *  Publicado en las versiones valenciana y castellana del libro: ”Paseando por las alteas”, M del Rey. Valencia 2016




Vista lateral de la façana de la Casa Salvà.
 

(cast) La casa que mandó construir la familia Salvá es quizás una de las más interesantes del S. XVIII alteano. Fue de las primeras grandes casas que una de las principales familias se decide a construir fuera del recinto de la Vila de Dalt a lo largo de la primera mitad del Setecientos, para asentarse en un lugar clave, el acceso al pueblo desde el camino Real. Un lugar capaz para una amplia casa, más confortable y de fácil acceso. Su arquitectura sigue los planteamientos de las grandes casas solariegas de la época; planta baja amplia que alberga algunas estancias de uso doméstico que abren luces con potentes rejas a la calle, completando la planta con estancias económicas. Una importante escalera, hoy inexistente, accedería a la planta principal donde se desarrolla la amplia vivienda familiar, sobre la cual existe una planta de almacenamientos y apoyo a quehaceres domésticos.

La esquina potente en el extremo izquierdo de la casa donde se dividía el camino Real del acceso a la Vila de Dalt, o sea la calle Sant Blai, definía dos fachadas principales, una estrecha a la plaza de la Cruz, y otra amplia a la calle Salvá, fachada ésta representativa, donde alternan a la manera barroca los grandes vanos de ventanas de rejas enrasadas con otras ventanas de dimensiones más reducidas, componiendo un contrapunto propio de la época. Del pasado esplendor quedan ciertos elementos de la arquitectura, en un edificio hoy dividido en varias propiedades, alguna de las cuales sin una idea clara del valor del edificio donde se ubican. La casa da nombre a la calle y frente a ella existía un huerto, el de Salvá, hoy desaparecido y colmatado con edificación. En el edificio, además de su composición en fachada, hay que señalar el interés de las rejas, tanto las de los balcones, como las de los vanos enrasados, las más interesantes y posiblemente originales. También remarcables son los acabados con mármoles dieciochescos, como el Buscarró rosa de Xátiva que construye la puerta principal y el saledizo superior del balcón (oculto por cierto con un anuncio).

Detall de la porta i volada del balcó en marbre de Buscarró

En esta casa tuvo lugar uno de los episodios más conocidos y atrevidos de las historias de roders y bandoleros en esta zona, cuando en los últimos días del verano de 1870 Josep la Tona, el conocido bandolero de Pedreguer, con su banda de forajidos perpetró el conocido Robatori dels Salvà, estando en su interior Ignasi Salvà Cruanyes, el personaje más rico de la población (Arcos, M., 2012). Un robo significativo del estado de inseguridad social del momento, asaltando una casa dentro del núcleo de Altea donde existía puesto de la flamante Guardia Civil creada hacía unas pocas décadas.

Esta casa posiblemente fue construida por Ignacio Salvá i Salelles, que nació en Altea sobre la década de 1750, o quizás por su padre, Domingo Salvá abogado de los Reales Consejos, casado con Ana María Salelles, Familiar del Santo Oficio, con tierras en Altea, Callosa y Bolulla. Ignacio Salvá, oficial al servicio de la Corona fue ahijado de Bartolomé Calzas del Castillo i Acosta, gobernador de la fortaleza de Altea, dentro de una política de acercamiento entre diversas familias. Esta práctica, muy habitual, se puede observar en la eficaz política de matrimonios de la familia, casando Don Ignacio con una de las herederas de la potente familia Bolufer de Xàbia, Doña Vicenta María Bolufer i Trilles, a su vez se unen con la familia Olcina, originarios de Gorga y Xàtiva, mayordomos de la Corte de Carlos III, vinculados por lazos matrimoniales con la poderosa familia Aragonés de la Vila, grandes hacendados, próximos a la Corte y también familiares del Santo Oficio, familiares también de la familia Calzas de Altea.

En Altea y la comarca fueron grandes hacendados, siendo su último exponente nuestro gran erudito en cultura y patrimonio valenciano don Pedro María Orts i Boch.

 

CASA SALVÀ  Segle XVIII

(val) La casa que va ordenar construir la família Salvà és potser una de les més interessants del s. XVIII alteà. Va ser de les primeres grans cases que una de les principals famílies es decideix a construir fora del recinte de la Vila de Dalt al llarg de la primera meitat del Set-cents, per a assentar-se en un lloc clau de l’accés al poble des del camí Real. Un lloc capaç per a una ampla casa, més confortable i de fàcil accés. La seua arquitectura segueix els plantejaments de les grans cases pairals de l’època; planta baixa ampla que alberga algunes estances d’ús domèstic que obrin llums amb potents reixes al carrer, completant la planta amb estances econòmiques. Una important escala, hui inexistent, accediria a la planta principal on es desenvolupa l’ampla casa familiar, sobre la qual existeix una planta d’emmagatzematge i suport dels quefers domèstics.

El cantó potent en l’extrem esquerre de la casa on es dividia el camí Real de l’accés a la Vila de Dalt, o siga el carrer Sant Blai, definia dues façanes principals, una estreta a la plaça de la Creu, i una altra ampla al carrer Salvà, façana aquesta representativa, on alternen a la manera barroca les grans obertures de finestres de reixes enrassades amb altres finestres de dimensions més reduïdes, component un contrapunt propi de l’època. Del passat esplendor queden certs elements de l’arquitectura, en un edifici hui dividit en diverses propietats, alguna de les quals sense una idea clara del valor de l’edifici on s’ubiquen. La casa dóna nom al carrer i enfront d’ella existia un hort, el de Salvà hui desaparegut i colmat amb edificació. En l’edifici, a més de la seua composició en façana, cal assenyalar l’interés de les reixes, tant les dels balcons, com les de les obertures enrassades, les més interessants i possiblement originals. També són remarcables els acabats amb marbres del s. XVIII, com el Buscarró rosa de Xàtiva que construeix la porta principal i la volada superior del balcó (hui lliure de un  poc atractiu anunci).

Reixes de la Casa Salvà

En aquesta casa va tindre lloc un dels episodis més coneguts i atrevits de les històries de roders i bandolers en aquesta zona, quan en els últims dies de l’estiu de 1870 Josep la Tona, el conegut bandoler de Pedreguer, amb la seua banda de malfactors va perpetrar el conegut Robatori dels Salvà, estant en el seu interior Ignasi Salvà Cruanyes, el personatge més ric de la població (Arcos, M., 2012). Un robatori significatiu de l’estat d’inseguretat social del moment, assaltant una casa dins del nucli d’Altea on existia lloc de la flamant Guàrdia Civil creat feia poques dècades.

Aquesta casa possiblement va ser construïda per Ignacio Salvà i Salelles, que va nàixer en Altea sobre la dècada de 1750, o potser per són pare, Domingo Salvà advocat dels Reials Consells, casat amb Ana María Salelles, familiar del Sant Ofici, amb terres a Altea, Callosa i Bolulla. Ignacio Salvà, oficial al servici de la Corona va ser fillol de Bartolomé Calzas del Castillo i Acosta, governador de la fortalesa d’Altea, dins d’una política d’aproximació entre diverses famílies. Aquesta pràctica, molt habitual, es pot observar en l’eficaç política de matrimonis de la família, casant a En Ignacio amb una de les hereteres de la potent família Bolufer de Xàbia, Na Vicenta María Bolufer i Trilles, al seu torn s’uneixen amb la família Olcina, originaris de Gorga i Xàtiva, majordoms de la Cort de Carles III, vinculats per llaços matrimonials amb la poderosa família Aragonés de la Vila, grans hisendats, pròxims a la Cort i també familiars del Sant Ofici, familiars també de la família Calzas d’Altea.

A Altea i la comarca van ser grans hisendats, sent el seu últim exponent el nostre gran erudit en cultura i patrimoni valencià don Pedro María Orts i Boch.

martes, 2 de mayo de 2023

la Casa Picó en Altea, por Miguel del Rey

 


CASA PICÓ *

1880

Arquitectura de Maestros de Obra con for­mación académica

Privado

Carrer Salvà, 3

* Publicada en el libro "Guia de Altea" M del Rey, 2014

 (cast)  Situada junto a la Casa Salvà en el extremo de Bellaguarda, la casa se ubi­caba en un lugar estratégico del pueblo, en el acceso norte a través del antiguo Camino Real, un lugar de localización de casas solariegas de las principales familias terratenientes alteanas del siglo XIX; una ubicación muy rentable por la movilidad y para el acceso a los campos que poseía esta po­tente burguesía agraria. La casa tiene una estructura, podríamos decir, muy moderna para la época: era una casa de varias viviendas en altura para la propia familia con planta baja liberada para negocios o para usos de apoyo agrario. La estructura, muy diáfana y versátil, se construye con líneas de carga paralelas a fachada, poco adjetivadas en su disposición, de manera que permitan una gran flexibilidad espacial y de uso.

Se compone de tres cuerpos en altura con una sistematización de huecos en planta principal de un cierto eclecticismo, con un ligero gusto barroquizante al alternar balcón y ventana, quizás efecto de la composición en fachada de su vecina Casa Salvà

 

(val) Situada al costat de la Casa Salvà a l'extrem de Bellaguarda, la casa se situava en un lloc estratègic del poble, en l'accés nord a través de l'antic camí Real, un lloc de localització de cases pairals de les principals famílies terratinents alteanes del segle XIX ; una ubicació molt rendible per la mobilitat i per a l'accés als camps que posseïa aquesta potent burgesia agrària. La casa té una estructura, podríem dir, molt moderna per a l'època: era una casa de diversos habitatges en altura per a la pròpia família amb planta baixa alliberada per negocis o per a usos de suport agrari. L'estructura, molt diàfana i versàtil, es construeix amb línies de càrrega paral·leles a façana, poc adjectivades en la seua disposició, de manera que permetin una gran flexibilitat espacial i d'ús.

 

Es compon de tres cossos en alçada amb una sistematització de buits a la planta principal d'un cert eclecticisme, amb un lleuger gust barroquitzant en alternar balcó i finestra, potser efecte de la composició en façana de la seua veïna Casa Salvà